Cuando mi trabajo me salva un poquito del mundo
- Emelyn Nuñez Photography

- 25 jul 2025
- 2 Min. de lectura
Hace unos días salí de una sesión con una sensación extraña y hermosa a la vez. Una que ya había sentido antes, pero que esta vez, en medio de un momento difícil, cobró un significado mucho más profundo.
Estar detrás de la cámara, creando, guiando, conectando… me desconecta del mundo. Es como si todo lo demás ,las preocupaciones, las tensiones, las emociones que a veces pesan,se quedara fuera del estudio. Durante ese rato, solo existe lo que tengo frente a mí: un bebé recién llegado, una mamá ilusionada, una historia que merece ser contada en imágenes.
No exagero cuando digo que, mientras trabajo, entro en una especie de trance. Estoy completamente presente. No pienso en nada más. No existe el reloj, ni las noticias, ni los pendientes, ni los pensamientos que a veces nublan la mente. Solo esa sesión. Solo ese momento.
Y creo que eso solo ocurre cuando haces algo que amas profundamente. Cuando hay una conexión genuina entre lo que haces y lo que eres. Porque claro, mi trabajo no borra lo que pasa afuera, no cambia la realidad. Pero por un rato… la pausa. Y en esa pausa, respiro. Me alivia. Me sostiene.
No han sido días fáciles. La vida, a veces, sacude más fuerte de lo que uno espera, y aunque por fuera todo parezca seguir igual, por dentro se libran batallas que muchos no ven. Pero en ese momento, en mi estudio con migas de pastel, música infantil y sonrisas de bebé, sentí algo parecido a la calma. A la esperanza. A esa fuerza que a veces se esconde, pero que sigue ahí.
Y por eso me siento agradecida. Porque este trabajo que elegí —y que muchas veces también me ha elegido a mí— no solo me da sustento. Me sana. Me recuerda quién soy. Y en días como estos, eso vale más que cualquier otra cosa.
Si alguna vez sientes que el mundo se te viene encima, que todo pesa más de lo que puedes cargar, no pierdas la fe. Sigue luchando. Aférrate con fuerza a lo que amas y a quienes amas. A veces no se trata de tenerlo todo claro, sino de dar un paso más, incluso con el corazón cansado. Permítete descansar, pero no renuncies. Aunque la tormenta nuble el camino, siempre hay algo —una pasión, una persona, un propósito— que puede devolverte la luz. Y a veces, esa luz llega en los momentos más simples. En una mirada. En una canción. En una foto. Que nunca te falte la valentía de seguir, ni la ternura de reconocerte en medio del caos. Porque incluso cuando todo parece tambalear, tú sigues siendo tú. Y eso también es una forma de resistencia.




Amé 🥰🩷
Hermoso post, me encantó 💖
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