Fotografiar tu embarazo es más que una moda: es un recuerdo que trasciende
- Emelyn Nuñez Photography

- 28 ago
- 2 Min. de lectura
Hoy en día vemos muchas fotos de embarazo en redes: vestidos largos, barriguitas al aire, miradas tiernas… y podríamos pensar que es solo una moda, algo que “se hace porque todo el mundo lo hace”. Pero la verdad es que va mucho más allá.
Fotografiar tu embarazo no es solo tener una imagen bonita. Es detenerte un momento en medio de todos los cambios que estás viviendo y decir: “Esto está pasando, y es real.” Es abrazar tu cuerpo, tu historia, tu transformación.

No importa si es tu primer bebé o el tercero. Cada embarazo es distinto, y cada uno merece ser recordado. Porque cuando esa etapa pasa (y pasa rápido), solo quedan los recuerdos… y las fotos que te ayudan a revivirlos.
¿Por qué hacerlo?
Porque un día tu bebé va a preguntar:"¿Y cómo era yo en tu barriga?"Y tú vas a poder mostrarle más que una ecografía. Le vas a enseñar cómo lo esperabas, cómo brillabas, cómo te preparabas para su llegada con ilusión y ternura.
Y además…
– Porque tu cuerpo está haciendo algo increíble.– Porque te mereces celebrar esta etapa.– Porque la maternidad empieza mucho antes de dar a luz.– Porque cuando te veas en esas fotos, vas a sentir orgullo, amor… y tal vez alguna lagrimita.
Y también es una forma de conectar contigo. A veces, entre el cansancio, las náuseas y la incertidumbre, olvidamos todo lo que estamos logrando. La sesión no es solo para mostrar tu barriga: es para reconectar con la mujer que hay detrás, con la fuerza que te habita, con la ternura que ya estás cultivando.

Además, muchas veces estas fotos terminan siendo un regalo para toda la familia. Para tu pareja, para tu madre, para tu hija mayor… y en especial, para ese bebé que un día crecerá y sabrá, con solo mirar una imagen, cuánto fue esperado y amado desde antes de llegar.
Esto no es una moda. Es tu historia. Y merece ser contada con belleza, con intención y con todo el amor del mundo.
Cada mujer vive su embarazo de una forma única. Algunas con mucha ilusión, otras con miedo, otras con una mezcla de todo. Y todas esas emociones merecen ser honradas. A través de la fotografía, capturamos eso que no siempre se puede explicar con palabras: la mirada emocionada, la mano sobre la barriga, la sonrisa que se escapa sin darte cuenta.
Así que no lo pienses como una moda. Piénsalo como un legado. Un pedacito de tu historia que vas a conservar para siempre, para ti, para tu bebé y para todos los que un día quieran recordar cómo comenzó esta aventura tan hermosa llamada maternidad.



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